Los “Millennials”, ¿Beneficio o
peligro?
Por: Jackelyn Vásquez
Vélez
En
la actualidad estamos pasando por una “era tecnológica” que paso de ser una
moda a convertirse en un estilo de vida, que como todo en la vida, tiene sus
aspectos buenos y malos. Los “Millennials”, “Generación Y” o los “Echo
Boomers”, son el ejemplo que demuestra la anterior afirmación.
Los
“Millennials” son una generación conformada por jóvenes entre los 17 y los 37 años,
aficionados a la tecnología y a la información. Según el estudio Target Group Index, de Ibope Media, en
Colombia, el 15 por
ciento de esta generación posee tres
dispositivos: una tableta, un celular y un computador, y el 90 por ciento
cuenta con alguno de los tres equipos mencionados.
Además sus medios de comunicación más habituales son las
redes sociales y la mensajería instantánea, nueve de cada diez forman parte de
una red social (como Facebook, LinkedIn y Twitter) y ocho de cada 10 emplean
aplicaciones como WhatsApp o Telegram.
Desde mi perspectiva, los “Y”, tienen aspectos positivos que
son más que evidentes e innegables, como aportar innovación en los ámbitos
laborales con el uso de la internet, como lo afirma el Gerente de Cymetria
Group, un centro de formación de talento en temas de TIC; pero también puede
traer inconvenientes, “son criticados por ser impacientes,
malcriados y sobre todo, por tener un título académico”, así
comienza la periodista Leslie Kwoh su artículo sobre cómo las empresas tratan
de captar o lidiar con los chicos de la generación Y.
No está de más mencionar que yo también hago parte de esta
generación y que en ocasiones me preocupa un poco, de acuerdo con el reporte de
Tendencias Digitales, los jóvenes son
adictos al móvil, sienten la necesidad de una constante conectividad y el 45 %
admite que no podría estar un solo día sin su smartphone. También el Centro de Investigaciones Médicas en
Ansiedad, menciona la adicción al uso de internet y dice que esta patología
afectaría a un 10% de los usuarios habituales de internet, se da cuando hay pérdida
de control sobre el tiempo dedicado a la conexión a redes sociales y la
actividad se convierte en el centro de los pensamientos, afecta a las
relaciones familiares y sociales, al rendimiento laboral o académico, etc.,
situaciones que con seguridad pasan con más frecuencia de la que pensamos.
Es necesario tener un control con respecto al uso de las tecnologías, establecer límites y lo más importante aprender a darle un buen uso para evitar que se conviertan en un abuso.